
Los nuevos duques de Cambridge sellaron su unión con un beso en el balcón principal del Palacio de Buckingham. Junto a ellos, la pequeña Grace van Cutsem no soportó el ruido provocado por las aclamaciones de la gente que acudió a evocar pasadas celebraciones y a reafirmar sus votos en una Inglaterra que creían desaparecida. La fastuosa ceremonia llevó a Westminster a reyes, duques, príncipes, artistas y exponentes del deporte. El enlace real convocó a mil 900 invitados y 2 mil millones de televidentes, sin contar internautas...
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