Exceptuando el Grito
de Dolores, la conmemoración de la Batalla de Puebla es la fecha más
significativa del calendario cívico mexicano, al tratarse de una de las escasas
victorias ante un ejército extranjero. Simbólicamente, representa las grandes
empresas que los mexicanos pueden intentar y conseguir si olvidan sus divisiones
y se sobreponen a sus carencias, como lo demuestra el hecho de que se consiguió
la victoria, con valor y dedicación, pese a que se tenía todo en contra:
inferioridad numérica y material, la moral disminuida por la tragedia de
Chalchicomula, y la simpatía de algunos sectores de la población y la clase
política hacia los invasores. A cambio de esas desventajas, plantearon con
claridad su plan de batalla (básicamente, atraer a las fuerzas francesas hacia
los fuertes, donde los defensores contaban con una posición ventajosa, evitando
el casco urbano de Puebla) y lograron imponérselo al enemigo. Semanas antes de
la batalla, Juárez había declarado pena de muerte para los mexicanos que
apoyaran a los invasores, pero también una amnistía a sus enemigos en la Guerra
de Reforma si se unían a él para defender al país de la invasión. El caso más
célebre es el del general conservador Miguel Negrete, quien se puso a disposición de
Zaragoza con la siguiente frase: "Yo tengo patria antes que partido".
El 5 de mayo es una fecha entrañable para los mexicanos; se celebra en las
principales ciudades del país con desfiles y verbenas. Además, en algunos
lugares se realizan fiestas populares en las que se recrea la batalla. En Estados Unidos el 5 de mayo es el "Día de la Mexicanidad", en el que se
celebra a la inmigración procedente de México. Ello a dado pie a que se piense,
erróneamente, que el aniversario de la batalla es el día de la Independencia de
México.
Batalla de Puebla
La Batalla de Puebla fue un combate librado el 5 de mayo de 1862
en las cercanías de la ciudad de Puebla, entre los ejércitos de la República Mexicana, bajo el mando de Ignacio Zaragoza, y
del Segundo Imperio Francés, dirigido
por Charles Ferdinand Latrille, conde de
Lorencez, durante la Segunda
Intervención Francesa en México, cuyo resultado fue una victoria importante
para los mexicanos ya que con unas fuerzas consideradas como inferiores lograron
vencer a uno de los ejércitos más experimentados y respetados de su época. Pese
a su éxito, la batalla no impidió la invasión del país, sólo la retrasó. Los
franceses finalmente regresarían y lograrían avanzar hasta la Ciudad de México,
lo que permitió establecer el Segundo Imperio Mexicano.
Bien vale gritar: VIVA MEXICO CABRONES!!!!!





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